Cada vez es más frecuente escuchar adultos con crisis
vocacionales. Con un título
universitario en mano, y luego de varios años en el mercado laboral, sienten que su escogencia de carrera no fue la correcta. Inicia un proceso de inestabilidad emocional que conlleva sentimientos de
frustración, enojo, culpa, tristeza y confusión.
Contrario a lo que muchos piensan, es bastante común que las crisis vocacionales se
presenten a esta edad, dado que coincide con cierto nivel de experiencia, poder
adquisitivo, independencia y madurez que no se tenían años atrás.
A quien vive esta crisis, tarde o temprano, se le presenta el dilema entre permanecer haciendo algo que ahora le desagrada, o bien, buscar otros intereses. En algunos casos un poco más complejos, la persona no tiene idea de qué quiere hacer, pero sí es consciente de la necesidad de un cambio.
¿Qué hacer?
Algunas ideas para sobrevivir a la crisis:
- Nunca tome decisiones en tiempos revueltos. Por ejemplo, no renuncie a su trabajo si no está seguro de que desea hacer, especialmente si tiene responsabilidades que dependen de el.
- Si tiene un interés definido, pero su currículo apunta en estudios y experiencia a otro campo, busque alternativas para introducirse progresivamente en la nueva área. Esto, en algunos casos, significa tener dos trabajos al mismo tiempo, o empezar a estudiar.
- Es una buena práctica conversar con personas que ya laboran en el sector que usted definió como su nuevo interés. En ocasiones, lo que creemos que se hace en una carrera, puede ser diferente en la práctica.
- Evalúe si el cambio de oficio, le impacta en otras áreas (económico, familiar, etc.), tome las previsiones necesarias y comunique su proyecto a los involucrados.
- Recuerde que todo cambio es un proceso, y reelegir profesión u oficio, es una decisión significativa en la vida.
- Si no tiene definidos sus intereses, acuda a un especialista y de ser posible, realice pruebas para un diagnóstico vocacional.
Todos los casos son diferentes, no obstante, por regla
general, se aconseja darse un tiempo para escuchar el corazón y encontrar qué le provee satisfacción.
El trabajo no debe ser solo el medio para vivir, sino
la forma en que desarrollamos nuestro potencial profesional.
Si este es su caso, busque su pasión y experimentará un satisfactorio cambio en su vida.
Un trabajo amado, vivido con pasión deja de
ser mandatorio y se convierte en deseado.
Provee motivación y deseos de superarse. Quien no ha encontrado esto, trabaja sólo porque tiene y no porque
quiere.
Si este es su caso, busque su pasión y experimentará un satisfactorio cambio en su vida.


Me parece muy interesante, sin embargo en un país en donde el mercado esta saturado, son pocos los que pueden sentirse realmente, realizados en sus trabajos, es lamentablemente pero Costa Rica no ofrece mucho. Son muchos los profesionales que trabajan, en otra cosa menos en lo que estudiaron.
ResponderEliminarPienso que hay que tener mucho cuidado.
Hola Hazel
EliminarMuy importante elemento el que menciona; ciertamente el mercado laboral es un factor fundamental a considerar.
La elección vocacional pasa por un análisis de lo que quiero, debo y puedo hacer, y como en todo, siempre hay limitaciones, pero también oportunidades para sentirse realizado. Pienso que la satisfacción personal debe ser uno de los motores en esta búsqueda.
Saludos y gracias por escribir