Cambian los vientos y hace semanas las tiendas están ya
decoradas. Se acerca Navidad. Empiezan a llenarse las agendas con
celebraciones y las tiendas aglutinadas por las compras de regalos.
¿Cuántos de ustedes piensan que sus niños reciben demasiados
obsequios?
En ocasiones son tantos que podrían jugar con uno diferente cada día de enero y no se les agotarían.
En ocasiones son tantos que podrían jugar con uno diferente cada día de enero y no se les agotarían.
Es
simplemente un absurdo. Se pierde el
sentido navideño, se gasta dinero en algo superficial, y los niños, no solo, no
lo necesitan, sino que les hace daño (en otro artículo hablaremos de las
sobredosis de la infancia).
Hace poco leí sobre la regla de los 4 regalos: algo para
ponerse, algo para leer, algo que realmente deseen y algo que necesiten.
Básico. Se los comparto porque me
pareció muy acertado.
Mi propuesta es que, para satisfacer el deseo de regalar en
esta Navidad y cumplir con la norma social, busquen opciones para mejorar sus relaciones. Adiós a la
tecnología y las pantallas. Sean
creativos y regalen tiempo especial o bien un objeto que haga de ancla para
que, lejos de conectarlos por WhatsApp,
les permita conectarse en familia.


Nosotros como padres tendemos a creer que es bonito que los chicos reciban muchos regalos, sin pensar en que les estamos saturando de cosas materiales.
ResponderEliminarClaro, a todos nos pasa y no pensamos en que estamos creando costumbres. Que bonito enseñar que los regalos más importantes, no son materiales.
EliminarSaludos!