Tan linda la etapa del noviazgo. Tan sencilla en retrospectiva. Para los que ya somos padres de uno o más hijos, pensar en organizarse para tener tiempo exclusivo de pareja es todo un reto. Y no es que los niños compliquen las cosas, sino que es increíble lo que uno puede complicarse, al tener hijos.
¿Por qué así? la crianza puede volverse más o menos compleja según la personalidad de los padres, lo prácticos u obsesivos que seamos, la experiencia previa, algunos factores como acceso a facilidades y recursos de apoyo, y por supuesto, características específicas de los niños.
Como les decía, uno de los retos es volver al origen, es decir, al tiempo a solas entre pareja. Tanto que se extraña y tan necesario que es.
¿Cómo lograrlo? Lo primero es aterrizar en la realidad:
Las cosas nunca van a ser iguales y eso no es malo. La vida con niños definitivamente cambia montones y en su mayoría, para bien. Los niños activan nuestra memoria emocional y nos hacen ver con nuevos ojos cosas que, por costumbre, dejamos de apreciar. La casa se llena de risas y travesuras, y una sola mirada (aún a las 3 a.m.) es capaz de hacernos el día. A pesar de las dificultades, los niños son fuente de alegría.
Sin embargo, los primeros meses, el cansancio parece eterno y es probable que no haya ni tiempo ni energía, para nada más que cuidar y nutrir.
1. Planificando una salida larga para los meses posteriores (algún viajecito de uno o dos días al menos, en algún lugar cercano).
2. Sincronizar las rutinas para tener, al menos una hora a solas, los viernes por la noche, aunque sea en la habitación contigua a los niños. Ideal salir de casa, pero si no se puede, no subestime el poder de una puerta cerrada.
Lo importante es tener un espacio para la conexión: conversar, abrazarse y sentirse acompañados. Poco a poco, con deseo y constancia, parejas de padres, como usted y como yo, recuperamos nuestros espacios.
Un abrazo, Mari.


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